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The Sect Of Sound

RETROANÁLISIS: Super Mario Land 2: 6 Golden Coins

Tras el éxito que supuso en Game Boy el primer Super Mario Land en 1989 (vendió casi 18 millones de copias, y es uno de los más vendidos de la serie Mario), llegó en 1992 a Japón y EEUU (un año después lo haría a Europa) Super Mario Land 2: 6 Golden Coins. La nueva entrega llegaba a la que es la tercera consola más vendida del mundo, permitiéndonos ponernos de nuevo el mono de fontanero en cualquier parte. Aunque éste fue un título mucho más ambicioso que su predecesor, superándolo con creces en todos los aspectos, no lo hizo en lo que a ventas se refiere, rozando las 7 millones de copias vendidas.

Curiosidad: Super Mario Land 2 era un portento técnico para la época, ocupando 4mb,lo mismo que el Super Mario World de SNES.

Poniéndonos ya un poco en materia, nuestra historia comienza cuando Mario vuelve a casa después de los hechos acontecidos en Super Mario Land, en el reino de Sarasaland, donde logró vencer al extraterrestre Tatanga, que había raptado a la princesa Daisy. En su regreso, éste se encuentra con que Wario, quien quería tener un castillo para sí mismo, se ha apoderado de todo Mario Land, sellando la puerta del castillo que ahora le pertenece con las Six Golden Coins (las seis monedas doradas), y manipulando a los habitantes de todo el reino mediante un conjuro, de forma que ahora todos piensan que Mario es el enemigo. Será este el primer videojuego en el que Wario haga su aparición, siendo, además, el antagonista del mismo. Por otro lado, en esta nueva entrega, no aparecerán las princesas Peach y Daisy, como tampoco lo hará Bowser. Sí lo hará, sin embargo, aunque de forma muy fugaz y a modo de homenaje, el antagonista del anterior Mario Land: Tatanga.

Curiosidad: En esta nueva entrega aparece como homenaje Tatanga, el antagonista del anterior Mario Land,  siendo uno de los 6 jefes a  derrotar para obtener las Six Golden Coins.

Con esta premisa, deberemos comenzar una aventura en la que tendremos como objetivo principal derrotar a 6 jefes repartidos por un mapa que se asemeja mucho al de Super Mario Bros 3 o Super Mario World. Los jefes estarán ubicados en 6 zonas (una por cada jefe), diferenciadas por su propia estética, que a su vez contarán con diferentes niveles (hay un total de 32, algunos de ellos secretos) que deberemos completar para así llegar hasta los jefes. Luego de derrotarlos a todos, podremos acceder al castillo para así vencer a Wario, y recuperar nuestro reino. Como podemos ver, radica aquí la principal diferencia con respecto al anterior Mario Land, sustituyendo una sucesión de pantallas lineales por un mundo con zonas que, además, podremos completar a nuestro antojo, dándonos libertad para ir a cada una de ellas en el orden que queramos.

De izquierda a derecha, Mapa de Super Mario Land 2, Super Mario Bros 3 y Super Mario World.

Como acabamos de decir, el mapa consta de 6 zonas, a las que habría que añadir el castillo de Wario, cada una de ellas con su propia temática y totalmente diferentes de las demás. Me han gustado tanto que no me puedo resistir a, como mínimo, nombrarlas a continuación, esbozando, de forma muy escueta, una descripción.

·Zona Macro. Nada más entrar a esta zona, el juego nos hará empequeñecer y los niveles se desarrollarán en diferentes partes de una casa: un hormiguero, cañerías, una cocina, el trastero, etc. Los enemigos serán los ya vistos antes en la saga, añadiendo, además, hormigas con diferentes ataques.

·Zona Árbol. Los niveles se desarrollan alrededor de un árbol, siendo éstos: el césped, las ramas, un enjambre, etc. Aparecerán enemigos como ranas, gusanos, hormigas o abejas.

·Zona Calabaza. Situada dentro de una calabaza. Los enemigos tendrán estética de Halloween, como los Goomba, que estarán disfrazados con unas máscaras de hockey y un cuchillo clavado en ella, emulando a Jason Voorhees, de Viernes 13.

·Zona Mario. Nos encontramos dentro de un muñeco gigante de Mario, enfrentándonos a enemigos con estética de juguetes industriales, como soldaditos de plomo u ositos de peluche. Tengo que hacer una mención especial al jefe final de esta zona ya que, sin duda, ha sido mi favorito de entre todos, pero no entraré en spoilers y no os diré quién es; tendréis que jugar para descubrirlo.

·Zona Tortuga. Mario será tragado por una tortuga gigante y deberemos avanzar por su interior, siendo la mayoría de los niveles acuáticos… ¡Incluso nos encontraremos con un submarino y una ballena!

·Zona Espacio. En esta área abandonaremos nuestro mono de fontanero para enfundarnos nuestro traje espacial y así superar los niveles que se desarrollarán en la Luna y las estrellas. Aquí saltaremos mucho más, debido a la falta de gravedad, y habrá enemigos como estrellas, cerditos que nos tiran cañonazos, o una especie de extraterrestres montados en navecitas espaciales.

·Castillo de Wario. Es la zona más difícil del juego, con múltiples desafíos. El jefe final, obviamente, será Wario, y constará de tres fases, dotándose de diferentes poderes en cada una de ellas.

Pero no es el mapa el único gran salto con respecto a la entrega anterior. Nada más empezar tenemos la opción de escoger uno de los 3 archivos de guardado que se nos brinda, salvando el juego nuestro progreso de forma automática, cosa de la que carecía la primera entrega.

En lo que a la jugabilidad se refiere, hay una mayor libertad en los niveles. Ya no existe esa restricción clásica de izquierda a derecha del primer Super Mario Bros, pudiendo desplazarnos de adelante a atrás. Ahora también contamos con un nuevo movimiento adoptado en los nuevos Marios: el salto giratorio, que nos permitirá pulverizar bloques y acabar con enemigos un poco más duros que la media, dando así un nuevo nivel al plataformeo que, como no podría ser de otra forma —y propio de un Mario—, sigue siendo excepcional, muy disfrutable e intuitivo, acompañando la cámara el movimiento en todo momento y siendo de lo más preciso. Cada salto, cada carrera, realmente se siente como un juego que perfectamente podría encajar en una consola de sobremesa. Otro punto destacable es que a mitad de cada nivel aparecerá una campana, la cual, si la hacíamos sonar, nos permitía reaparecer en ese punto en el caso de que nos mataran.  Por otra parte, se suprime el sistema de puntuación y las monedas ya no nos darán una vida cada vez que consigamos cien, sino que se utilizarán en las máquinas de las fases de bonus. Otra novedad es que ahora se contabilizarán los enemigos liquidados, obteniendo por cada cien de ellos una estrella de invencibilidad. El juego, además, añade nuevos power ups, como el de la zanahoria, con el que podremos saltar más alto y planear usando nuestras orejas de conejo, muy parecido al Mario mapache de Super Mario Bros 3; o los corazones, que nos darán una vida extra, reemplazando las setas de color verde.

La burbuja es uno de los nuevos power ups con el que podremos volar.

Gráficamente el juego da un salto gigantesco con respecto a su predecesor, deleitándonos con escenarios con mayor nivel gráfico, más cargados, con unos fondos más detallados y un Mario y enemigos más grandes y propios de los que vimos en las entregas de sobremesa, como los ya nombrados Super Mario Bros 3 y Super Mario World. Los escenarios, los enemigos, el mapa, todo está hecho con tanto mimo y esmero que es imposible que no nos enamore.

Comparativa gráfica entre Super Mario Land 1 (izquierda) y Super Mario Land 2 (derecha).
Curiosidad: La entrega cuenta con tantos seguidores que incluso una parte de su comunidad realizó una versión hack a color. Un trabajo sublime que podéis encontrar en internet.

En lo referente al apartado sonoro, el juego cuenta con un repertorio de melodías de lo más animadas, novedosas y variadas, acompañando a cada nivel y su temática de una forma sublime, y alegrándonos la partida.

En conclusión, Super Mario Land 2 es un gran juego en una pequeña consola portátil, un título atemporal, de gran calidad, innovador, atrevido, bonito y simpático, con una jugabilidad y unas mecánicas adelantadas a su tiempo; todo ello comprimido en un pequeño cartucho de Game Boy, pero que injustamente parece haber sido olvidado por Nintendo, y que bien merecería un remaster. Sin duda se trata de uno de los mejores títulos de la saga y, aunque no tardaremos mucho más de dos horas en superarlo y su dificultad no es desmesurada, es una obra que todo fan de la saga y las plataformas debería jugar y que, sin duda, disfrutará de principio a fin. Una gran excusa para desempolvar nuestra vieja Game Boy y recordar tiempos mejores.

  • Plataformas: Game Boy
  • Duracion: 2 horas
  • Textos y manual en castellano   

Redactado por Antonio Guerra